Análisis del contexto sociocultural

En este apartado hemos querido analizar algunos temas tratatos en el texto, así como algunos aspectos llamativos de la estructura  

En primer lugar, queremos comentar que nuestro texto está completamente condicionado por la opinión del autor, el cual consideramos que se posiciona de manera rotunda a favor de la integración de los inmigrantes en la sociedad alemana. Además nos atrevemos a decir que existe un cierto tono despectivo hacia la UCD.  

Además, encontramos que el texto esta lleno de referencias a sucesos acontecidos en la sociedad alemana, algunos de ellos son explicados durante el texto, por lo que no existe problema en su entendimiento (la mención de Philipp Rösler y la aclaración de su historia), otros son fácilmente identificables como la referencia hecha a las dos unidades de Alemania (los inmigrantes acogidos tras la segunda guerra mundial y la caída del Muro)  pero existe un tercer grupo, los cuales nos resultan inexpugnables. Este es el caso en la mención realizada a Roman Herzog y su “visión”, dado que no hemos podido encontrar ningún tipo de documento o información que nos aclare esta referencia. Lo único que hemos hallado, son unas vagas ideas respecto al tema, las cuales consisten en ciertas declaraciones acerca de la búsqueda de una ética común en todas las religiones, pero debemos aclarar que no sabemos si se pueden aplicar al contexto de nuestro artículo.  

IDEAS PRINCIPALES  

La idea central de nuestro texto parte del nombramiento de Aygül Özkan como ministra de Asuntos Sociales e Integración de la Baja Sajonia. Esta noticia llama la atención porque es la primera ministra de origen turco que accede a este cargo. Además Aygül ha suscitado la polémica con unas declaraciones totalmente inesperadas: La ministra se ha manifestado en contra de la presencia de crucifijos en las escuelas estatales.  

Hemos de tener en cuenta, que aunque ya este tipo de declaraciones resultan polémicas de por sí, la ministra es integrante del partido Unión Cristiano Demócrata(CDU) por lo que la controversia generada es aún mayor, si cabe.  

Los comentarios han levantado diversas opiniones dentro y fuera de su partido.
El primer ministro de Baja Sajonia Christian Wulff, ha intentado minimizar el impacto de las palabras de su nueva ministra diciendo que la mayoría de las declaraciones de Özkan son muy buenas, y alguna que otra provocativa. Pero Wulff también ha reafirmado la opinión de su Gobierno el cual aprueba los crucifijos en las aulas.  

Sin embargo, no todos los integrantes de la CDU han reaccionado de manera tan moderada. Un ejemplo de ellos son los ya mencionados en el texto como el diputado que representa a la CDU en asuntos de integración, quien se mostró colérico ante las declaraciones de Özkan, considerándolas “absurdas y escandalosas” o afirmando  “Los políticos que quieren prohibir los crucifijos en las escuelas deberían pensar si pertenecen a un partido cristiano”  

Otra reacción totalmente en contra ha sido la de Maria Böhmer, responsable de temas de inmigración en el Gobierno de Angela Merkel la cual consideró desafortunados los comentarios de la nueva ministra y afirmó que los crucifijos son una tradición católica y centenaria de Alemania así como una expresión de la tradición y comprensión de sus valores.  

Por otra parte, han sido muchos los colectivos de inmigrantes que se han manifestado en favor de las palabras de Özkan como el presidente de las Comunidades Turcas en Alemania, Kenan Kolat que ha considerado “innecesario” el debate pero ha defendido que los símbolos religiosos, de acuerdo con la ley del Estado laico, deben ser desterrados de las aulas.  

Sin embargo, la gran idea que se destaca en nuestro texto es sí finalmente podemos empezar a hablar de una completa integración de los inmigrantes(especialmente los musulmanes) en la cultura básicamente occidental de Alemania.
El hecho de que haya llegado a ser ministra una mujer de origen turco, y que además sea integrante de la Unión Cristiano Demócrata es un paso significativo para el proceso total de adaptación, tal y como se menciona en el texto, puede ser la tercera unidad alemana.  

A continuación expondremos dos de los tópicos que aparecen en nuestro texto:  

PROHIBICIÓN DE SÍMBOLOS RELIGIOSOS EN LAS AULAS

El debate de la prohibición de los símbolos religiosos en las escuelas no es novedoso. Durante varios años han surgido casos donde se pone en entredicho la presencia de un símbolo u otro en las aulas.
Concretamente nos remitimos a una referencia de nuestro mismo texto, cuando en 1995 sentenció la Corte federal de la Constitución de Alemania que la colocación de crucifijos en salones de escuelas públicas era una práctica contraria a la libertad religiosa.
Sin embargo el Estado federado de Bavaria, de población en su mayoría católica, promulgó una nueva ley: El crucifijo se descolgará siempre y cuando un titular del derecho de educación de un alumno objeta la colocación de la cruz. Esta regla no aplica en el caso de los profesores de escuela. ¿Y su fundamentación? El Tribunal administrativo de Augsburgo mantuvo en 2008 que los profesores desde luego podrán acogerse a la libertad de consciencia, pero que gozan ellos, distinto de sus pupilos menores de edad, de una personalidad consolidada (personalidad que no caerá en la incitación de un crucifijo).
El sindicato de los maestros alemanes (GEW) exhortó al Gobierno bávaro a reexaminar su práctica a la luz de la sentencia de Estrasburgo.  

Por otro lado en septiembre de 2003, la Corte Constitucional Federal reglamentó que la decisión acerca de los velos de las profesoras musulmanas debería recaer en los estados. En abril de 2004, el primer estado Alemán en pasar la prohibición fue el predominantemente católico estado de Baden-Wuertemberg (BW). Fue respaldado de forma casi unánime por el parlamento estatal -dominado por una coalición de la Unión Democrática Cristiana de la oposición, y los Demócratas Libres, liberales.
El debate fue disparado por Fereshta Ludin, a quien se le negó un trabajo de profesora en BW cinco años atrás, ya que insistió en llevar su pañuelo. Ella instauró un caso y citó la constitución que le otorgaba libertad de religión. El caso fue hasta la corte suprema, que dictaminó en septiembre de 2003 que no había, de hecho, ninguna ley que pudiera impedirle a la Señora Ludin que llevara su velo a la escuela, pero que desde ese momento en adelante, los estados serían libres de pasar tal ley. BW fue rápido en hacerlo. Mientras tanto, cinco de los dieciseis están en el proceso de pasar legislaciones similares.
La prohibición de los velos islámicos disfrutó de un amplio soporte en BW, pero hay una fuerte oposición a que las monjas cristianas sean forzadas a despojarse de su tocado de cabeza. El profesor de leyes Ferdinand Kirchhof, el autor de la legislación contra los velos, defiende los hábitos de las monjas como “vestimentas profesionales”, que no pueden estar sujetos a ninguna prohibición.  

También hemos de comentar que el debate de la prohibición de símbolos religiosos no es exclusivo de Alemania, sino que se sucede en todos los países donde la convivencia con varias religiones es intensa.
En Francia concretamente, entró en vigor en 2004 la ley sobre laicidad (más conocida como la ley del velo), la cual prohibe llevar símbolos religiosos en las escuelas públicas. Anque en principio se temió que la ley se presentaría como problemática, sus resultados han sido realmente satisfactorios.
Por otra parte en España, el Gobierno de Zapatero también se ha planteado crear una ley similar, aunque de momento no ha progresado.  

Por último,solo nos queda terminar esta sección con una pequeña conclusión: la tendencia de las autoridades es hacia la desaparición de los símbolos religiosos, mientras que algunos sectores del pueblo aún se niegan a llevarlo a cabo.  

INMIGRACIÓN E INTEGRACIÓN EN ALEMANIA

El último tópico que trataremos en esta sección es el papel de la inmigración en la sociedad alemana.  

En la época de la posguerra y el auge económico de los años cincuenta, Alemania necesitó la mano de obra extranjera. Estos inmigrantes, conocidos como los “trabajadores invitados” volvieron a sus países de origen, los cuales eran el sur y sudeste de Europa. Sin embargo un buen número de ellos decidió quedarse en Alemania. También permanecen en el país muchos de los turcos que inmigraron posteriormente. De este modo Alemania se convirtió en un país con una inmigración dirigida, y dejó de ser un país de captación. Un grupo que destaca es el de los inmigrantes procedentes de Europa del Este con descendencia alemana, los cuales volvieron a su país tras haber pasado generaciones establecidos en los países de la Unión Soviética al caer los sistemas comunistas.
Gracias a estos grupos de inmigrantes, en años ochenta se alcanzó una tasa de inmigración superior a la de los países típicos como Estados Unidos.  

En Alemania viven más de siete millones de extranjeros, lo cual representa casi el 9% de la población total. A esta cifra se añaden cerca de 1,5 millones de extranjeros naturalizados y cerca de 4,5 millones de oriundos retornados. En total viven en Alemania unos 15 millones de personas con trasfondo migratorio, grupo que, según la definición de la Oficina Federal de Estadística, incluye, entre otros, a los extranjeros nacionalizados y los hijos de padre o madre extranjeros.  

El grupo de población extranjera más numeroso es el de nacionalidad turca, con aproximadamente 1,7 millones de personas, seguido de los italianos (530.000). En los dos últimos decenios se han logrado avances en la integración de los inmigrantes: a saber, se han suavizado los requisitos para adquirir la nacionalidad alemana; los contactos entre inmigrados y alemanes son más intensos; la aceptación de la diversidad etnocultural ha ido en aumento. Y la nueva Ley de Inmigración es la primera normativa con rango de ley que regula todos los ámbitos de la política de migración. Con todo, la integración sigue siendo un reto para los políticos y para toda la sociedad. El Gobierno Federal presta atención prioritaria a la integración de los extranjeros que viven en Alemania. Los esfuerzos se focalizan en el aprendizaje del alemán, la educación y la integración en el mercado laboral. En julio de 2006 la Canciller Federal Angela Merkel convocó a representantes de todos los grupos relevantes a la primera cumbre de la integración, de la que emanó el Plan Nacional de Integración. Este plan, presentado a mediados de 2007, contiene objetivos definidos y más de 400 actuaciones y medidas concretas de actores estatales y no estatales, como por ejemplo la creación de una red de patrocinio educativo para hijos de familias inmigrantes y el compromiso de las organizaciones empresariales de ofrecer mejores posibilidades formativas a las y los migrantes jóvenes. El plan se revisará periódicamente.  

Esperemos que se consiga esta tercera unidad alemana y seamos como sociedades “avanzadas” seamos capaces de convivir.

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