Posts Tagged ‘Kruzifix’

Otros documentos relacionados en Polaco

A continuación os ofrecemos algunos textos que nos han resultado muy útiles, la mayoría  los hemos encontrado en la página del periódico polaco Gazeta Wyborcza y hemos traducido los títulos para que podáis haceros una idea de qué trata cada artículo:

Los alemanes se plantean integrar mejor a los forasteros (Gazeta Wyborcza  15/07/2006)

http://wyborcza.pl/1,86733,3484784.html

La ministra turco-alemana no quiere crucifijos en los colegios (Gazeta Wyborcza 26/04/2010)

http://wyborcza.pl/1,76842,7816040,Turecka_minister_nie_chce_krzyzy_w_niemieckich_szkolach.html

Una ministra turco-alemana en Hannover (Gazeta Wyborcza 23/04/2010)

http://wyborcza.pl/1,76842,7793505,Turecka_Niemka_ministrem_w_Hanowerze.html

Cada gastarbeiter es diferente (Gazeta Wyborcza 30/12/2010)

http://wyborcza.pl/1,75475,6106212,Kazdy_gastarbeiter_jest_inny.html

Crece el número de alemanes emigrantes y dispuestos a emigrar (EuroActiv.pl 03/03/2010)

http://www.euractiv.pl/gospodarka/artykul/rekordowa-liczba-niemieckich-emigrantow-001658

Otros documentos relacionados en Español

En este apartado hemos incluido todos los textos que hemos encontrado en español y que tratan los mismos temas o temas parecidos a los de nuestro artículo alemán, Das neue Deutschland, y que además muestran diferentes puntos de vista de nuestra sociedad con respecto a los temas religiosos:

El crucifijo y la burka (dw-world.de  27/04/2010)

http://www.dw-world.de/dw/article/0,,5510599,00.html

Sí a los crucifijos en las aulas, no a los velos y kipás (La Gaceta  27/04/2010)

http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/lanaciones/si-los-crucifijos-las-aulas-no-los-velos-y-kipas

El crucifijo resiste (El País  04/12/2009)

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/crucifijo/resiste/elpepisoc/20091204elpepisoc_1/Tes

Contra la pared. Turcos en Alemania (El Mundo  31/01/2010)

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/cronicasdesdeeuropa/2010/01/31/contra-la-pared-turcos-en-alemania.html

Alemania hoy: el desafío de la integración (La Nación  15/06/2008)

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1021374

También hemos querido añadir un material adicional : la ley de extranjería alemana aprobada en 2004, y sus principales cambios.

http://www.artzlopez.com/sites_esp/La%20nueva%20Ley%20de%20Extranjer%EDa%20alemana%20Dr%20Artz%20Fuchs%20L%F3pez.pdf

Otros documentos relacionados en Alemán

En este apartado ofrecemos una lista de artículos relacionados con los temas tratados en el texto.

Özkan tritt Kruzifix-Streit los (dw-world.de  26/04/2010)

http://www.dw-world.de/dw/article/0,,5507813,00.html

Muslimin Özkan als Ministerin vereidigt (dw-world.de  27/04/2010)

http://www.dw-world.de/dw/article/0,,5511642,00.html

Burka–Verbot in Deutschland? (dw-world.de 01/05/2010)

http://www.dw-world.de/dw/article/0,,5525223,00.html

Analyse: Zuwanderung und Integration in Deutschland (magazine-deutschland.de  17/09/08)

http://www.magazine-deutschland.de/de/artikel/artikelansicht/article/analyse-zuwanderung-und-integration-in-deutschland.html

Warum die CDU so auf das Kruzifix fixiert ist (Der Spiegel  29/04/2010)

http://www.spiegel.de/politik/deutschland/0,1518,691989,00.html

“Türken, bringt euch mehr ein!” (Der Spiegel  23/04/2010)

http://www.spiegel.de/politik/deutschland/0,1518,690702,00.html

Islam und muslimisches Leben in Deutschland (Bundesamt für Migration und Flüchtlinge)

http://www.integration-in-deutschland.de/nn_282926/SubSites/Integration/DE/01__Ueberblick/ThemenUndPerspektiven/Islam/Deutschland/deutschland-node.html?__nnn=true

DIE TÜRKEI UN DIE EUROPÄISCHE UNION: Einführung un die Debatte ( Bundeszentrale für politische Bildung)

http://www.bpb.de/themen/KSGKMH,0,T%FCrkei_und_EU.html


Traducción del texto origen

Esta es nuestra propuesta de traducción:        

LA NUEVA ALEMANIA

  

El juramento ante el cargo de ministra de Aygül Özkan abre un nuevo capítulo de la historia de la inmigración en Alemania. Todos deben integrarse, incluidos Roland Koch y Markus Söder. Es bueno que Aygül Özkan haya llegado a ser ministra. Con su nombramiento, empieza el cambio a través de Alemania, el que Roman Herzog imaginó, aunque este se presente algo distinto. El cambio tiene 39 años, nació en 1971 en Hamburgo y sus padres son inmigrantes turcos.      

El cambio es una abogada.      

El cambio es turco-alemán y cogió carrerilla en Ankara, el lugar del que sus padres emigraron para llegar a Alemania en los años sesenta.      

Pero este cambio empieza de una forma ligeramente confusa, con una disputa acerca del símbolo de la cruz en las aulas. Este empezó con la exigencia de la ministra de la UCD de Baja Sajonia de prohibir los símbolos religiosos en las escuelas, pero tendrá que retirarlo debido a la presión del primer ministro de Baja Sajonia.      

Como si no hubiese ocurrido nunca. Esta polémica nos recuerda a la gran controversia acaecida hace 20 años, cuando el Tribunal Constitucional de la República Federal llevó a cabo la propuesta, para finalmente dejarla pasar.      

La referencia a esto es ya de por sí a oportuna, pero no aclara la situación actual: La prestación de juramento de la ministra Özkan abre un nuevo capítulo en La historia de la inmigración alemana, que quizá sea un nuevo libro. Se espera que comience la tercera unidad alemana, que Dios nos ayude.      

A la historia de la prestación de juramento de la ministra con acento turco no le afecta negativamente que Aygül Özkan haya entrado de nuevo en la lucha contra el crucifijo. Es menos típico de ella, que de su partido.      

Aygül Özkan ha tocado con independencia e ingenuidad un tema tabú en su partido. Pero esto ya no tiene vuelta atrás, la Unión deberá acostumbrarse a esta irritación al igual que la sociedad en su conjunto.      

Alemanes con nombres como Evrim Baba, Mustafa Kara, Eran Toprak o Nesrin Yilmaz (se trata de políticos aún no muy conocidos), introducen otra cultura, otra forma de pensar y experiencias de la de aquellos alemanes registrados oficialmente como Roland Kolch, Peter Müller, Stefan Mappus o Markus Söder.      

Estas otras experiencias no se pueden esterilizar y homogeneizar. Este tipo de procedimientos quizá sean aptos para la leche y su prolongación, pero no para la de la sociedad alemana.      

La primera unidad alemana comenzó en 1949 con la integración de los refugiados y los expulsados tras la Segunda Guerra Mundial. La segunda unidad alemana se inició en 1989 con la caída del Muro de Berlín.                                                                                                                     

La tercera unidad alemana ha comenzado ahora, el 27 de abril de 2010 en Hannover.      

La toma de posesión de Aygül Özkan quebró una de las piedras del Muro, que separa a los miembros de la sociedad de los inmigrantes.      

Diputados de origen turco como Lale Akgün del SPD (Partido Socialdemócrata Alemán), Cem Özdemir y Ekin Deligöz de Los Verdes ya sacudieron este Muro. Aygül Özkan nos demuestra ahora que un inmigrante no sólo puede acceder al Parlamento sin tener un tradicional nombre alemán, sino que también puede llegar a ocupar altos cargos gubernamentales.      

Esa es la diferencia entre Aygül Özkan y Philipp Rösler, el Ministro Federal de Sanidad de origen vietnamita, que llegó a la edad de ocho meses a Alemania como huérfano de guerra y fue adoptado por padres alemanes. Él no tuvo que luchar contra los prejuicios en contra de los musulmanes. Rösler no pertenece a la generación de trabajadores inmigrantes ni a sus hijos, cuyo futuro y destino en Alemania se ha debatido con afán durante medio siglo.      

Los políticos alemanes han hecho la vista gorda durante muchísimo tiempo con respecto a los trabajadores inmigrantes. Cuando se dieron cuenta de que habían “invitado” a trabajadores como Max Frisch y que la gente ya había llegado, los quisieron convertir en repatriados; querían deshacerse de ellos otra vez.      

  

La integración es también asunto nuestro

En lugar de las intensivas medidas de integración, como ya desde 1979 había reivindicado Heinz Kühn, el primer portavoz del colectivo de inmigrantes del Gobierno Federal, que huyó tanto de la política de gobierno de Helmut Schmidt como de la de Helmut Köhl en cuanto a programas de repatriación; se proclamó el cese de contrataciones, se promulgó leyes de retorno voluntario, se pagó de antemano y se tomó estas medidas como la solución ideal.      

Esto ocurrió hace mucho tiempo, sin embargo, tuvo una evolución negativa. Aygül Özkan es un excelente símbolo de un nuevo programa, que podría ser llamado Programa de Conciencia. La generación de inmigrantes llega a la sociedad alemana.      

Aygül Özkan ha enseñado con su primera aparición, lo que el ministro de integración de la CDU (Democracia Cristiana) de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, ha predicado durante mucho tiempo a sus compañeros de partido (y no sólo a ellos): la integración es también asunto nuestro.      

La integración no sólo concierne a los recién llegados, sino también a los ya residentes. La integración pone en tela de juicio antiguas certezas. La integración implica que la mayoría de la sociedad tenga que discutir de nuevo sobre antiguas cuestiones; la disputa sobre los crucifijos, que representa la relación entre Iglesia y Estado en Alemania, es solamente un ejemplo.

Texto origen: Das neue Deutschland

En esta sección presentamos nuestro texto,el cual se trata de un artículo de la página online www.sueddeutche.de.fue publicado el dia 1 de mayo del 2010 y escrito por Heribert Plantl.

 

DAS NEUE DEUTCHSLAND

Die Vereidigung der Ministerin Aygül Özkan schlägt ein neues Kapitel in der deutschen Einwanderungsgeschichte auf. Jetzt müssen sich alle integrieren – auch Roland Koch und Markus Söder.
Es ist gut, dass Aygül Özkan Ministerin geworden ist. Mit ihrer Ernennung beginnt der Ruck durch Deutschland, den sich einst Roman Herzog erträumte. Dieser Ruck sieht aber nun etwas anders aus, als sich das wohl der damalige Bundespräsident vorgestellt hat:

Der Ruck ist 39 Jahre alt, er wurde 1971 als Tochter türkischer Einwanderer in Hamburg geboren.

Der Ruck ist Rechtsanwältin.

Der Ruck ist deutsch-türkisch: Er nahm Anlauf in Ankara. Von dort sind Aygül Özkans Eltern in den sechziger Jahren nach Deutschland gekommen.

Der Ruck beginnt freilich ein wenig irritierend – mit einem Streit über das Kreuz in Klassenzimmern. Er beginnt damit, dass die neue CDU-Sozialministerin von Niedersachsen ihre Forderung, religiöse Symbole aus den Schulen zu verbannen, gleich wieder zurücknehmen muss, auf Druck ihres Ministerpräsidenten.

Es ist also, könnte man meinen, gar nichts passiert; es hat eine kleine, heftige Auseinandersetzung gegeben; und diese hat die Erinnerung an die große Auseinandersetzung vor fast zwanzig Jahren geweckt, als das Bundesverfassungsgericht seinen Kruzifix-Beschluss fällte.

Der Hinweis darauf ist schon richtig, aber er erfasst trotzdem nicht, was jetzt passiert: Die Vereidigung der Ministerin Özkan schlägt ein neues Kapitel in der deutschen Einwanderungsgeschichte auf, vielleicht ist es auch ein neues Buch. Es beginnt, hoffentlich, die dritte deutsche Einheit – so wahr uns Gott helfe.

Die Historizität der Vereidigung der türkischstämmigen Ministerin leidet nicht daran, dass Aygül Özkan im Kruzifix-Streit wieder eingelenkt hat. Das ist weniger bezeichnend für sie als für ihre Partei, die CDU.

Aygül Özkan hatte mit souveräner Naivität an ein Tabu ihrer Partei gerührt. Das lässt sich nicht einfach wieder zurückpfeifen. Die Union wird sich an solche Irritationen so gewöhnen müssen wie die Gesellschaft insgesamt.

Die Deutschen, die Evrim Baba, Mustafa Kara, Eran Toprak oder Nesrin Yilmaz heißen (es handelt sich um noch nicht so bekannte Politikerinnen und Politiker), bringen andere Traditionen, andere Denkweisen und Erfahrungen mit als diejenigen Deutschen, die als Roland Koch, Peter Müller, Stefan Mappus oder Markus Söder amtlich registriert sind.

Diese anderen Erfahrungen kann man nicht sterilisieren und homogenisieren. Solche Verfahren nutzen der Milch und verlängern deren Haltbarkeit – aber nicht die der deutschen Gesellschaft.

Die erste deutsche Einheit begann 1949 mit der Integration der Flüchtlinge und Vertriebenen nach dem Zweiten Weltkrieg. Die zweite deutsche Einheit begann 1989 mit dem Fall der Mauer.

Die dritte deutsche Einheit begann soeben, am 27. April 2010 in Hannover.

Die Vereidigung von Aygül Özkan bricht einen Stein aus der Mauer, die bisher die alteingesessene von der eingewanderten Gesellschaft trennt.

Türkischstämmige Abgeordnete wie Lale Akgün von der SPD, Cem Özdemir und Ekin Deligöz von den Grünen haben an dieser Mauer schon gerüttelt. Aygül Özkan zeigt nun, dass man nicht nur in die Parlamente, sondern auch in hohe Regierungsämter kommen kann, wenn man keinen klassisch deutschen Namen hat.

Das ist der Unterschied zwischen Aygül Özkan und Philipp Rösler, dem Bundesgesundheitsminister vietnamesischer Abstammung; der kam im Alter von acht Monaten als Kriegswaise nach Deutschland und wurde von deutschen Eltern adoptiert. Er hat mit den Vorbehalten, die es gegen die Muslime gibt, nicht kämpfen müssen. Rösler gehört nicht zur Gastarbeitergeneration und ihren Kindern, über deren Zukunft und Schicksal in Deutschland ein halbes Jahrhundert lang erbittert gestritten worden ist.

Die deutsche Politik hat grausam lange die Augen davor verschlossen, dass aus Gastarbeitern Einwanderer geworden sind. Als sie merkte, dass man – so Max Frisch – Arbeitskräfte gerufen hatte und Menschen gekommen waren, wollte sie aus ihnen Rückkehrer machen; man wollte sie also wieder loswerden.

Integration ist keine Einbahnstraße

Statt intensiver Integrationsmaßnahmen, wie sie schon 1979 Heinz Kühn, der erste Ausländerbeauftragte der Bundesregierung, gefordert hatte, flüchteten sich sowohl die Regierungspolitik von Helmut Schmidt als auch die von Helmut Kohl in Rückkehrprogramme; man proklamierte den Anwerbestopp, produzierte Rückkehrförderungsgesetze, zahlte Handgelder und hielt das für ein Patentrezept.

Das ist lange her, hatte aber langen negativen Nachhall. Aygül Özkan ist nun das schöne Symbol für ein neues Programm, man mag es Einkehrprogramm nennen. Die Migrantengeneration kehrt ein in die deutsche Gesellschaft.

Aygül Özkan hat mit ihrem ersten Auftritt gelehrt, was der nordrhein-westfälische CDU-Integrationsminister Armin Laschet seinen Parteifreunden (und nicht nur diesen) schon lange predigt: Integration ist keine Einbahnstraße.

Integration verlangt nicht nur von den Neubürgern viel, sondern auch einiges von den Altbürgern. Integration stellt alte Gewissheiten in Frage. Integration bedeutet, dass auch die Mehrheitsgesellschaft alte Fragen neu diskutieren muss; der Kruzifix-Streit, der für das Verhältnis von Kirche und Staat in Deutschland steht, ist nur ein Beispiel.

Link: http://www.sueddeutsche.de/politik/einwanderung-und-integration-das-neue-deutschland-1.935423